Resiliencia, capacidad psicológica para ser más feliz

26 agosto, 2016

Hoy os queremos hablar de un concepto que se está escuchando cada vez más, aunque estamos seguros de que muchos de vosotros todavía no sabéis bien qué significa o por qué está adquiriendo más fuerza en entornos profesionales y/o sociales. Se trata de la resiliencia, un término probablemente muy familiar en el mundo de la psicología, pero que cada vez deberemos tener más en cuenta en nuestro día a día, pues puede convertirse, sin duda, en una herramienta que aumente nuestra capacidad para ser felices, afrontar la adversidad, situaciones de estrés o bloqueo emocional.

Pero contextualicemos un poco más qué es la resiliencia y cuál es su origen para poder entenderla e intentar ponerla en práctica. Pues bien, en el sentido más riguroso de su definición, podemos explicarlo como la capacidad psicológica del ser humano de sobreponerse y/o superar situaciones límite o adversas.

Existe un gran consenso en determinar que la precursora en realizar un estudio de base científica sobre la resiliencia fue, a mediados del siglo XX, la estadounidense Emmy Werner que comenzó sus investigaciones a partir de la teoría del psicólogo británico John Bowlby. Pero si nos retrotraemos más allá de lo escrito encontramos el origen del concepto en la física, en la capacidad que tienen algunos metales para doblarse y luego volver a su posición original cuando cesa la presión sobre ellos.

En el mundo de la psicología, los profesionales lo explican a través de la metáfora del junco y el río: esta planta crece en la orilla de los ríos y se caracteriza por tener tallos altos, flexibles y rectos.  Tras su aparente fragilidad resulta que los juncos son una de las plantas más resistentes que existen. Un ejemplo de ello lo podemos ver cuando el caudal de un río aumenta y la fuerza dobla su tallo por la mitad. Pasado ese torrente de agua esos tallos  tienen la capacidad de volver a su estado inicial sin secuela alguna.

A través de este paralelismo con el mundo natural los psicólogos consiguen explicar en qué consiste tener una conducta resiliente e incluso nos ayudan a buscar esas cualidades dentro de nosotros para poder desarrollarlas.

Resulta importante que tengamos en cuenta que aunque deben darse unas aptitudes concretas para poder desarrollar este mecanismo, es cierto que todos podemos aprender a ser resilientes. Es más, son muchos los casos en los que una persona es resiliente, pero no lo sabe y se queda perpleja al descubrirlo, al pasar por una situación límite en su vida y superarla con valentía. Una cualidad más que nos ayuda a todos en esa búsqueda insaciable de la felicidad.

Mujer sonriente

Resiliencia capacidad para ser feliz

Famosos resilientes

Como todo en la vida los ejemplos son la mejor forma de entender las cosas y en este caso concreto, estamos seguros de que al conocer aquellas personas que se hicieron famosas a lo largo de la historia por su capacidad de resiliencia, entenderéis perfectamente de lo que estamos hablando.

Así pues Ana Frank, el físico Stephen Hopkins o la superviviente del tsunami María Belón, son tres casos de personas resilientes, que tras una experiencia traumática en sus vidas han sido capaces de sobreponerse y salir reforzados de la adversidad.

Al final, el concepto se reduce al optimismo de cada uno, a la capacidad de ver la parte buena, incluso en lo malo y que el dolor de una experiencia traumática lo interioricemos para salir fortalecidos y reforzados.  

Cinco características de las personas resilientes

Existen unos rasgos comunes a las personas que tienen o desarrollan esta capacidad psicológica y conocerlos nos pueden ayudar a cada uno de nosotros a ponerlos en práctica para afrontar los problemas y resolverlos desde una nueva perspectiva.

  1. Optimismo y empatía
  2. Confianza en uno mismo
  3. Capacidad creativa
  4. Flexibilidad, proactividad y capacidad para resolver situaciones difíciles
  5. Adaptabilidad

Estas son todas las características y claves de la resiliencia y a partir de aquí el trabajo es de cada uno. ¡Anímate a poner en práctica algunos de estos cambios en tu conducta y cuéntanos si te sientes más feliz y en paz contigo mismo!

Categorías: Bienestar. Etiquetas: Bienestar, Resilencia, Sentirse bien, y ser feliz.