Código de barras

9 septiembre, 2016

Hoy en día, todos los productos de consumo y alimentación llevan asociado un código de barras que podemos encontrar en el propio artículo o en el etiquetado que le acompaña. Asimismo, estamos más que acostumbrados a ir al supermercado y encontrar lectores de códigos, máquinas que nos proporcionan cierta información sobre el producto, pero dejémonos llevar por la curiosidad y profundicemos un poco más en el origen, utilidad y funcionamiento de los códigos.

¿Qué es un código de barras?

Se compone de un conjunto de líneas paralelas de distinto grosor y espaciado asociadas a un valor numérico de trece caracteres, que en su conjunto permiten reconocer un artículo de forma única, global y así poder realizar inventario o consultar sus características asociadas.

Actualmente, el código de barras está implantado de forma global en cualquier producto que pueda adquirirse e indica, entre otras cosas, la cantidad de producto que se tiene en el almacén, la distribución de lotes, el precio, etc. AECOC, la Asociación Española de Codificación Comercial, es la organización encargada de regular la normalización del sistema de códigos de barras en España.

Es cierto que la legislación en vigor no obliga a la utilización de un código de barras en las etiquetas de los productos. La elección de utilizarlo o no depende en gran medida de cuáles sean tus clientes y también tu ámbito de actuación, esto es, el sector en el que compites.

Si tus clientes van a ser supermercados, hipermercados o en general, grandes o medianas superficies comerciales, la gran mayoría, por no decir que todas, exigirán como requisito que los productos que se vendan en sus lineales lleven incorporado este sistema. Por otro lado, para los consumidores un producto que lleva las rayitas del código de barras es más fiable que otro que no lo lleva, a pesar de que la mayoría de los consumidores desconocen la información real que hay detrás de esos números.

carro compra código de barras

Código de barras

¿Cómo leer el código de barras?

Los dos primeros dígitos representan a cada país, sin tener nada que ver que el producto se haya fabricado en dicho estado. Los siguientes, entre cinco y ocho, representan a la empresa propietaria del producto y que responde del mismo ante el consumidor, mientras que los siguientes se asocian al artículo en concreto y el último es un código de control para evitar errores en la lectura.

El hecho de que todos los alimentos incorporen este conjunto de códigos facilita la identificación de cada uno de ellos, sea cual sea su origen o lugar al que haya llegado y reducen los gastos a nivel logístico del transporte de cualquier carga. Además, aumenta las ventas de los productos perecederos gracias al seguimiento exacto de sus fechas de envasado, caducidad, etc. Al tener que escanearse cada código antes de su venta, el fabricante o distribuir obtiene información digitalizada sobre la frecuencia de compra, cantidad, rotación en el lineal y mucho más. Es como una radiografía de cada alimento detalla y centralizada.

Beneficios para el consumidor

Aunque ya nos hemos acostumbrado, la implementación de los códigos de barras nos ha agilizado enormemente nuestro tiempo de compra. El hecho de que a través de un escáner pueda detectarse el bien que se desea comprar reduce las colas y facilita el trabajo de los distribuidores. Atrás quedó el tecleado manual o las cuentas con papel y boli.

Además con este sistema se ve reducida la posibilidad de error en los precios y se puede obtener información extendida y ampliada sobre cada producto. La redirección de algunos de estos códigos de barras a catálogos en línea, aplicaciones en dispositivos móviles o web permiten la interactuación con las marcas.